Mi Historia

¡Bienvenido! Mi nombre es Mauro Presto y me da mucho gusto que estés en mi blog. Hoy no es un día como cualquier otro. Por algún motivo llegaste hasta mi web y quiero decirte que encontrarás la verdadera solución para tu pene chico.

Quiero contarte mi experiencia con este nuevo producto para hacer el pene más grande de forma natural. Quiero que sepas que voy a contarte toda mi historia con Maestro del Pene, sin ocultarte nada.

No me importa lo que digan mis amigos, compañeros de trabajo, o Rafael Cruz, el autor del libro. Yo quiero de una vez por todas ponerle fin a este tabú.

Ya me presenté, me llamo Mauro y tengo 32 años. Aunque no tengo mucha experiencia con internet, y me costó montar este blog, lo he hecho para poder ayudar a todos los hombres que intentan superar el problema del pene pequeño, el mismo problema que yo tenía hasta hace un tiempo.

Hoy en día, por suerte, puedo decir que estoy casado, felizmente casado con la mujer de mis sueños; pero no todo en mi vida era así. Sufrí mucho pero ya es una fase superada.

En mi adolescencia, como calculo que la mayoría de los hombres, empecé a tener mis primeras experiencias sexuales; con algunas amigas con derecho como les dicen ahora, jaja. Pero no parecía todo excelente, porque yo tenía relaciones con una chica y cuando volvía a llamarla me esquivaba. En el momento, obvio, no me daba cuenta. Pero cuando ya eran muchas las que me rebotaban empecé a pensar que algo estaba mal.

Sabía que pasaba algo pero no sabía que, y claro, ninguna chica se había animado a decirme: Tienes un pene pequeño, aunque sé que lo comentaban con las amigas, y ahora también sé que por eso se reían siempre cuando yo pasaba entre esos grupitos de chicas.

Hablemos rápidamente de números, no lo quiero ocultar más. Mi pene medía nada más que 8 o 9 centímetros cuando estaba erecto, y claro cuando hablaba con mis amigos ellos me decían que tenían un pene entre 15 y 20 centímetros. Ahí me iluminé, llego la conclusión, las mujeres no querían estar conmigo por mi pene chico.

Un día me puse de novio…

Mi primera novia, aún la recuerdo, se llamaba Gisela, ella tenía 22 y yo 17 años, ella ya tenía experiencia sexual y era muy linda, me daba vuelta la cabeza.

Creo que fue como amor a primera vista, nos vimos en el gimnasio y nos flechamos. Era muy linda, no exagero, buena figura, una mirada dulce, unos rasgos hermosos y ya.

Había que tener sexo…

Ya habían pasado 3 meses de nuestro noviazgo pero sin sexo, un alivio para mí porque tenía miedo de que sea otra más que se ría de mi pene. Pero un día me llamo, teníamos planeado ver una película, y me dijo que me había preparado una buena sorpresa.

Tenía sospechas de que quería tener sexo, pero no estaba seguro; y cuando llegué lo confirme, me esperaba con una minifalda y una blusa transparente. Me relajé pero no podía del todo, parecía que se me salía el corazón, estaba excitado… pero mi pene era mi dolor de cabeza.

Le dije estás hermosa y enseguida quise poner la película, pero no duramos mucho, Gisela se me tiró encima en menos de 15 minutos.

Una película sin espectadores…

La película que estábamos viendo había pasado a segundo plano, nos empezamos a besar y a tocar, estaba muy excitado. Nos desnudamos, yo tapaba mi pene como podía y comencé a tocar su vagina con mis dedos, ella estaba muy excitada y se notaba.

De la nada se puso sobre mí y con la mano puso mi pene dentro de ella, empezó a moverse como loca… Woow pensaba yo, que buen sexo. Por un momento me había olvidado de mi trauma con el pene pero de repente mi pene salió de su vagina. Pero ella sin parar lo volvió a meter, y ni habían pasado 5 minutos que se volvió a salir.

Se puso en cuatro y me dijo que le dé duro sin piedad. Yo transpiraba, no podía más, yo había metido todo mi pene en su vagina y ella me decía mételo todo, vamos, quiero gozar… Se paró y me dijo qué pasa? Y ahí vio mi pene. No se rió pero después de un silencio horrible me dijo que nunca había estado con un hombre con un pene tan chico.

En ese momento me dijo no te preocupes, lo arreglaremos; pero después de ese día todo cambió; ella se alejó, se puso fría; y después de dos semanas nos separamos.

¡Qué perdedor!

Ya lo había asumido, era un perdedor pero no podía verme así toda la vida. No sabía qué hacer… ir al médico no era una opción porque me daba mucha vergüenza. Busqué muchas opciones, me compré una bomba para alargar el pene, y me funcionó, sí mi pene creció, estaba feliz!! Pero cuando la dejé de usar poco a poco volvió al tamaño real.

No podría usar esa bomba todo el tiempo, y menos estando una mujer. Después evalué la cirugía pero cuando vi las secuelas que tenía, la descarte de inmediato.

Estuve años así, con una depresión que me consumía, mi vida no era la misma, no podía estar con mujeres; ya no sabía qué hacer. Día y noche estaba en internet buscando algún tratamiento que me sirva.

Me llegó la iluminación

Te dije que buscaba siempre en internet, y un día entre a un foro y vi que un hombre hablaba del libro Maestro del Pene de Rafael Cruz, te ofrecía un crecimiento permanente y lo mejor de todo era que había garantía.

Entonces pensé, bueno puedo probarlo, aunque no tenía mucha confianza, y si no me va bien por lo menos no pierdo el dinero porque me lo devuelven. Así que lo compré.

Ese mismo día empecé a leer todo el libro, cuantos ejercicios, cuantas cosas había. Y no lo pensé un minuto, el tratamiento lo empecé al momento. Cuando ya habían pasado 3 semanas decidí medirme el pene y la verdad, no lo podía creer no sabía si reírme o llorar pero estaba 3 centímetros más grande.

Seguí con el tratamiento y a las 8 semanas ya había crecido desde 8 a 15 centímetros. Igual tenía miedo, que pase lo mismo que con la bomba, que deje el tratamiento y vuelva a ser pequeño. Me lo medía todos los días con la esperanza que no pase. Y saben qué? No, no pasó y hoy mi pene sigue siendo de 15 centímetros.

Así, con el paso de los años empecé a recuperar mi confianza y volver a ver mujeres, empecé a tener sexo y unos años después conocí a mi esposa con la que tengo ya dos hijos.

La verdad, aunque me costaba decidirme a contar mi historia quise hacerlo para que todos los hombres como tu puedan lograr lo que logré yo. Y volver a sentirse hombres.

Ya lo sabes, te lo recomiendo; Maestro del Pene realmente te ayudará, no pierdes nada con probarlo.

Te deseo mucha suerte!!!